estres y ansiedad

Estrés y ansiedad: Tipología y tratamiento

Iris Fernández

Situaciones cotidianas de estrés prolongado pueden llevarnos a estados de ansiedad incluso sin llegar a ser conscientes de ello.

 

Todo el mundo puede sentirse ansioso en algunas ocasiones. Hay determinadas situaciones que pueden resultar estresantes, y nos pueden poner nerviosos en mayor o menor medida. Experimentar esta forma leve de estrés puede ayudar a una persona  a estar más alerta y prepararse para hacer frente a un desafío o una situación amenazante. Sin embargo, cuando el estrés es continuado y persiste en el tiempo, puede derivar en trastornos de ansiedad.

 

El manejo del estrés puede resultar complicado y confuso ya que existen diferentes tipos:

 

Tipos de Estrés

El estrés agudo es la forma de estrés más común. Surge de las exigencias y presiones del pasado reciente y las exigencias y presiones anticipadas del futuro cercano. El estrés agudo es emocionante en pequeñas dosis, pero cuando es demasiado resulta agotador. A pesar de ello, es muy tratable y manejable.

 

En cuanto a la edad de aparición, si bien pueden comenzar en cualquier momento, suelen iniciarse  al inicio de la edad adulta.

 

La sintomatología asociada más común es la siguiente:

  • Agonía emocional: una combinación de irritabilidad, ansiedad y depresión, las tres consecuencias más comunes del estrés.
  • Problemas musculares que incluyen dolores de cabeza tensos, dolor de espalda, dolor en la mandíbula y las tensiones musculares que derivan en problemas en tendones.
  • Problemas estomacales e intestinales como acidez, diarrea, estreñimiento y síndrome de intestino irritable.
  • Sobreexcitación pasajera que deriva en elevación de la presión sanguínea, ritmo cardíaco acelerado, transpiración de las palmas de las manos, palpitaciones, mareos, migrañas, manos o pies fríos, dificultad para respirar, y dolor en el pecho.

 

Dado que es a corto plazo, el estrés agudo no causa los daños severos asociados al estrés crónico, de largo plazo.

 

El estrés crónico es el estrés agotador que desgasta a las personas día tras día, año tras año. El estrés crónico destruye en mayor medida debido al continuo desgaste durante un largo plazo. Es el estrés de las exigencias y presiones implacables durante períodos aparentemente interminables, por lo que la persona afectada suele resignarse y abandonar la búsqueda de soluciones.

 

Debido a que los recursos físicos y mentales se ven consumidos por el desgaste a largo plazo, los síntomas de estrés crónico son difíciles de tratar y pueden requerir tratamiento médico y psicológico relacionado con el manejo del estrés.

 

Cómo tratarlo con éxito ?

Para tratar con éxito esta problemática se utilizan técnicas basadas en la evidencia, tales como la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), una forma de psicoterapia cuya eficacia ha sido demostrada científicamente, y que se aplica con el objetivo de ayudar a las personas a identificar y aprender a manejar los factores que contribuyen a la ansiedad.

 

La TCC implica el uso de técnicas orientadas a reducir o detener las conductas no deseadas asociadas la ansiedad. Por ejemplo, a través del entrenamiento en técnicas de relajación y respiración profunda, se enseña a contrarrestar la agitación y la respiración rápida y superficial  que acompaña  en estas situaciones de alto estrés y ansiedad.

 

Igualmente, dicha terapia ayuda a las personas a entender qué forma sus pensamientos e ideas que favorecen la aparición de síntomas, y a aprender el modo de cambiar estos patrones de pensamiento, para reducir tanto la probabilidad de ocurrencia como la intensidad de la reacción.

 

Por otra parte, la Psicoterapia de Grupo es una forma especial de terapia, cuyo interés radica en que la intervención se realiza de modo grupal y así cada persona puede beneficiarse del apoyo del resto de miembros del grupo.

 

Finalmente, en ocasiones puede ser necesario adaptar la intervención a las necesidades individuales de la persona mediante sesiones individualizadas, mindfulness u otras técnicas.

 

Fuentes: APA, American Psychological Association.

Iris Fernández

Psicóloga sanitaria